lunes, diciembre 6

apuntes primeros -rasgos y costumbres del humano-


roto.
mujer perfume de bondi (olor a bondi).
había conseguido una rutina; como de ir matando los días de a poco.
"fíjese que esté bien hervida".

martes, noviembre 23

lunes, noviembre 22

grillete


anduvimos por el viento esa mañana.
abandoné el bondi en las afueras, ahogado, loco; saturado de mucama y celular, sintiéndome parte del servil ganado, maldito, abriendo una ventanilla, parado. apretado en el pasillo.
(fragmento de "esclavo; las incómodas relevancias de un traidor".)

miércoles, octubre 27

frezzer


había visto una parte desnuda. cruel al espejismo que me represento a partir de mis ojos, a partir de lo que he creído alguna vez. cruel a la secuencia aquella de rescatar un nombre, de significar las carnes que nos cuelgan, aquellos pedazos elocuentes del proceso, la verdad a partir del hecho.
si bien es cierto el existir, el formar parte de la miseria, el matar a diario otros humanos que resistirian, tal vez, si no me lavara los dientes;
¿que nos separa de abrir la puerta y señalar la heladera?

domingo, septiembre 19

aaahhhhh

asisto a sus ceremonias, precavido; apretada en un bolsillo la rabia, la voz insuficiente y una claridad de pensador infalible.
doy asco.
me bautizo las manos, alguien me persigna una cruz caliente en las sienes, en la boca y el pecho.
he muerto otro.
tal vez mis manos hubieran sido, ahora el tiempo ya dejó de ser, ahora.

martes, julio 27

incertidumbre



una parte alterada, atrofiada. me maquillo en el camino, un pasillo salpicado de espejos me sirve de referencia. hasta la hora nos divide, hasta los adentros se repelen abundantes, carcomidos los límites. ha resultado extraña la cosa, ajena a las virtudes que se aprecian, sosobra y marcha de una culpa oculta, olvidada. parpadea nuevamente en una esquina, un fregón de luz opaca, naranja...
un mundillo impregnando incertidumbre

lunes, junio 28

An/versos


¿Cómo percibir una esencia, si no completo el múltiple opción?
¿Cómo pretender un nuevo mundo desde los márgenes variables de la locura?
Un segmento, una mirada, eso es…y me mantengo.
Apenas el reflejo empañado me devuelve una imagen, apenas unas voces me confirman respirando y un féretro obligado a esperar la continuidad de la muerte, los espasmos congruentes de la terminación.
El sol y su caballo agitado,
La velocidad del tiempo,
La permeabilidad de un callejón sin salida,
Las damiselas reticentes y el olor a humedad.

Las ocho horas…el descanso…la semana…el mes…el año…la vida.
El perfume socarrón de las despedidas, la ausencia; el límite establecido y la voraz abstinencia. El hastío.
Los rangos, jerarquías, estándares, la abolición del hombre, las superestructuras, el confín avanzado de la presencia y la aculturación.
Así, asumo conforme mi resumen.
Así palpito nauseabundo al porvenir.

Entonces desparramo la cebada y enciendo taciturno aquel capullo…
Tengo solo esta vida para vengarme.

viernes, junio 18

temporada


...estrellas y espuma; así veo la noche esta noche, y grillos y canciones paulatinas.
me escapé del jet set ebrio, no me importaba mas que la puteada obsequiada esa esclavitud; al reclamo del idiota respondí con calma...

martes, junio 15

acá

"...habría que verlos zarpados, quebrando vidrios, gritando que ya nada tiene sentido. habría que verlos maldiciendo su origen, rezongando del legado; aduciendo cabisbajos la doliente esclavitud adquirida, siendo parte del proceso. habría que escupirles la comida y el café, las tardes y sus noches, la precavida necesidad de hacer daño al otro, a uno mismo. habría que verlos agonizar para saber a quién recuerdan, a quién cada lágrima, qué les ha resultado del estar. habría que ver..."
Fragmento de "Habría; las conclusiones de un imbécil".

lunes, junio 14

reflejo


y yo me preguntaba que imagen podría sostener hasta el final, si la de la era efervescente o el lápiz afrutillado, si bajarme salpicando las voces mis oídos o escupirles grosero, quizá, que nada reflejan.

martes, junio 8

un breiquin


"... reconocí a la locura, mediodía. pegajosos aires van, ahogo; vuelvo a vacilar si este instante es el último. asumo afirmativa una respuesta y espero...
me acostumbro equidistante el tiempo y me acostumbro tenso, caricias de miedo me erizan las ideas. y eso somos, espera y miedo y entretienen el proceso con pamentos. me desean esclavo, a veces soy. a veces me dispara la culpa y asesta la puntería un consuelo.
voy a regalar las ganas si no consigo una abstinencia..."
vomitó y se fue.

martes, mayo 25

8


desemboca larga, perpendicular al suelo la barbilla recta, los ojos al cenit de ellos mismos, botella en mano y uniforme. fino de por medio les acerco su ingesta, lento, torpes pasos descubro, la gente apesta.
deformes mis partes en el reflejo, una figura inquieta me sostiene los pensamientos, las historias compartidas, sangre y billete, el repecho infinito de las veces, la voz, borroso el quejido, alterado, paralela la realidad transcurre.
tienen forma de cruz las ramificaciones.

viernes, mayo 21

espera


ha pensado los días, inventado otros, olvidado los más. surge la pregunta, las justificaciones, las fotos retenidas al voleo, el asco de saberse imperdonable; todos.
ha repasado una vez mas los picos escasos de su estadía, no le ha llevado mayor tiempo que otras veces, pero insiste prematura, bestial, casi un animalejo recibiendo la hora.
quizá se sepa ahora mas cercana a su dios, mas que antes, su momento.
ese momento que atraviesa la cama, su cuerpete gastado, fofo; mi vecina muere. muere conciente de estar viviéndola. me remito entonces al momento, al repaso, si es que vale la pena pensarla ahora. insisto en el momento.

sábado, mayo 15

la órbita


hemos de justificar nuestro gabinete, nuestro desencajado pedazo de pertenencia, ser parte tal vez, de un mundillo berreta, ordinarias ganas nos sostienen, un espejo rayado nos ha devuelto las veces, desde la cáscara y gotas en la cara, frías, hasta la bestiezuela de ojos encorvados sacudiendo el atuendo.
-la conciencia es dolor y hay que compartirla- escupió en la esquina, borracha. ahora el páramo me ofrece su vista, lejos rescato una foto, su foto, y me obligo a vivir, porfiado. en la antena una luz roja, molesta, un faro de entre la urbe, cercano satélite que la mantiene en órbita. la bajada es larga, la calle también.

miércoles, mayo 5

ult rider


sería cierto tal vez amanecer frente a él, quizá haya sido y ya no importe, o no se recuerde, que va!. de todas formas pareció haber valido la pena el intento, la esperanza esa ingenua, el río de la plata y el logo del súper sosteniendo la rabia.
hay como una especie de tiempo que se puede masticar, que lo sabemos recorriéndonos, acelerándonos, un pedazo de verdad, al menos. entonces no resultaban extrañas las otras caras, eran como esquemas, croquis de pelo y humo. baldosas, muchas baldosas y paños que reducen la dilatación de las mismas, cordón ancho y rectángulo de papel, ventanas apagándose y un grito exagerado al final de la calle, llegando. aquí comienza la confusión, que coincide además con la ignorancia del proceso, que además tampoco importa. es raro.
rapsodia de un niño ahogado, así se llamaba la canción que entonábamos, esa vez.

martes, mayo 4

corte ¬parte III¬

arremetiendo las calles, torpes de estrategia, casi sinceros duplicaban la apuesta. el circuito prometía, aunque las suertes resultaran impares, gozoso tránsito under, calles de bajada y escalón, de vidrio roto y correteada, paralelos al centro. desaparecer.
por esas mismas noches los abrazos a las sustancias sabían de acojedores momentos, de ritual equidistante entre capricho y sueño, madrugada y mediodía.
la pureza cuestionada de los estadios asistidos ha resuelto permanecer en la conversación extensa, innecesaria, justificada quizás en los restos del paquete.
la lenta madrugada en la que el gordo murió, recuerdo haber recordado una historia que raspaba las paredes, generando el corte.

miércoles, abril 21

corte ¬parte II¬

siempre los comienzos son anteriores a las historias mismas, a sus razones, y sin embargo desaparecen, rápidos, se ramifican y dan comienzo a nuevos comienzos, otra vez la desquiciada maquinaria en relenti.
el que le conviene a esta historia tal vez sea aquél del kilaje y la bravura, de la señora emputecida o el guardia suicida, pero no.
apenas el testimonio lento, recordado, quizá mejorado para la ocasión, falso. un comienzo con la escasa sensación de haber vivido algo sorprendente. un sueño.
alguien dijo que los habían encontrado con una damajuana de diez litros, de un tinto especial, del color de sus razones, de sus pretextos ; así dormía la comisaría, intervenida por ellos mismos; la urbe afligida, continuaba con sus vicios.

martes, abril 20

corte ¬parte I¬

la herramienta había sido adquirida mediante la sacralizada ceremonia de la tranza, en los costados mismos de las gentes, frente a sus casas y junto a sus hijos. los motivos del asunto parecen haberse diluido al otro día, en las arcadas de la culpa y la resaca y adquieren ahora el carácter patológico que ha generado la raza.
lo cierto fue el mediodía, el calor, los hechos y los estados que resultarían.
cuando se pretende extasiado, seguro, un gesto tenso, las manos enredadas, rígidas; piezas encastradas las acciones y las palabras, escasas.
entonces el ritual comenzaría nervioso al principio, hasta convertirse en impredecible ramificación cualquiera, antojo de la noche esa, que seguimos esperando.
hay cordones y veredas sostenidas, pasos, un pedazo de puerta, las manos que intercambian y la vuelta de la esquina...

viernes, abril 16

las barras

la lógica de la separación, un recurso estratégico, galopante, violento.
acero de suelas y espadín, hormigón y asfalto, estáticas las sienes, laten.
hay un rio de cosas entre las gentes, hay también ramificaciones sobre el bonete y una creencia abarrotada de domingo.
animalejos a empujones y escupidas, criaturas macaqueando en el contexto, humanos ellos, todos.

jueves, abril 15

naturaleza

pretenden extender sus cualidades, alargar el proceso, inmortalizar sus cuerpetes.
parece no haber escatimado la evolución de la raza en su ambición, en el orgullo manifiesto, en la certeza de un final precipitado, justo, acorde a lo otorgado.
entristecen sus corbatas ajustadas, sus disfraces ortodoxos, lentejuelas alquiladas y crucifijos, que sostienen la mirada.
caprichos que se abren en canillas, en luces blancas y duras, en la no cuestionada verdad inalámbrica, oráculo infalible para no estar.
y me escupen en la cara que es legal su esclavitud, que está bien, que han venido a eso. y me obligan a aceptar su ineficiencia.

miércoles, abril 14

un fino

he asumido desde ahora mi perfil; tenue en la visagra, duro. presente.
he repetido las palabras y las veces, sus costumbres y sus drogas todas (han facilitado el asunto), las voces de los habitantes y su aliento, los pedazos que han dejado abrazados a las ganas y su ingenua esperanza.
hay olor a queroseno, en los cuartos de los prostíbulos y en sus pelos.

viernes, abril 9

CV

Puedo entablar conversación con quien quiera, pero no lo hago; soy un ser extremadamente urbano. Conozco las reglas todas y me escabullo entre los parámetros irascibles sin preocupación alguna. No me disgustan los menesteres sociales, grafiteo las calles tomando mate. Robo carteras en cantinas clandestinas y me río de la policía en el calabozo. Sé de los recovecos de la pesca artesanal y el funcionamiento nefasto de los supermercados. Sé de ríos salados, los dulces aburren. Ni hablar de los semáforos, cruzo en rojo porque está prohibido, pero dono sangre cada vez que me lo piden.
Soy atento con las ancianas seniles y macabro con los niños trompetas, tiro la basura en los tachos y la yerba, en la tierra.
Soy parte del sistema y me adapto. Pero lo intento carcomer desde adentro.
Una especie de virus.
Una señal de socorro.
Una muestra más del dolor humano.
Dibujo pentagramas satánicos en los baños, voy más allá de las misas dominicales

martes, abril 6

intervención primera

Soy rata por herencia, me muevo en sus coronas, ya que no en sus tobillos. Desprecio sus buenas costumbres pero juego a practicarlas; si a veces me divierto es porque no estoy, y si se produce una simbiosis prefiero desdeñarla.
Lastima la chatura del discurso, las cáscaras de una razón vuelan, en brisas vacías.
No me ha sido revelado aún el motivo del parto, pero fue, eso sí, en año bisiesto que me expusieron a este tormento. Desde entonces mastico miradas en los ómnibus y lamo y muerdo cuellos imaginarios y resucito.
Aprecio sus macacadas, su ritual nocturno me exaspera el testículo, pero logro soportarlo.
Estoy ebrio como siempre, si no es el alcohol, son las gentes las sustancias y delirios los momentos.
Vomito mis carnes desde el palco y aplaudo desganado mi soberbia.