desemboca larga, perpendicular al suelo la barbilla recta, los ojos al cenit de ellos mismos, botella en mano y uniforme. fino de por medio les acerco su ingesta, lento, torpes pasos descubro, la gente apesta.
deformes mis partes en el reflejo, una figura inquieta me sostiene los pensamientos, las historias compartidas, sangre y billete, el repecho infinito de las veces, la voz, borroso el quejido, alterado, paralela la realidad transcurre.
tienen forma de cruz las ramificaciones.
Semeja un muñeco malo, pidiendo clemencia.
ResponderEliminarBesos, Monique.